Existen Alternativas de Fondos Públicos para las Organizaciones
¿Demasiado bueno para ser verdad?
En México, el financiamiento público a OSC apenas representa poco más de 8% del total de los recursos de las organizaciones, proporción que palidece en comparación con otros países.
Es lamentable que existan prácticas fraudulentas de algunos programas gubernamentales diseñados para apoyar el trabajo de OSC, o que estos programas pueden fácilmente utilizarse con fines electorales u otros distintos al de financiar actividades no lucrativas.
Es también una realidad que actualmente la existencia de casos de desviación de recursos públicos va a contracorriente del esfuerzo de la sociedad civil organizada por institucionalizar las relaciones con el Estado y establecer políticas explícitas de fomento y colaboración con reglas claras, imparciales y transparentes. Las OSC promovimos la aprobación de la Ley de Fomento a las actividades realizadas por las OSC, que entró en vigor a finales del año 2004, mediante la cual el gobierno reconoce la importancia de nuestro trabajo en la promoción del desarrollo. Sin embargo, sigue pendiente la elaboración de una política de fomento que sirva de marco para las acciones de colaboración entre la sociedad civil organizada y el gobierno en sus distintos niveles, entre éstos, el de la asignación de fondos públicos.
Se ha demostrado que las OSC cuentan con ventajas relativas frente a los gobiernos, por su mayor flexibilidad y capacidad de acceso para detectar necesidades y potencialidades de la población, y por contar con propuestas diversas e innovadoras para la promoción del desarrollo.
. En el caso del gobierno federal, los programas de apoyo a OSC se insertan en la política de combate a la pobreza y casi todos los recursos que el gobierno mexicano destina a este rubro. Estos programas enfrenten la actual tendencia de focalización de la política social, mediante la entrega directa de los apoyos a los beneficiarios de manera que se dificulta el monitoreo y la transparencia, mientras que a través de organizaciones los recursos podrían tener un mayor impacto y facilitaría la rendición de cuentas.
En Alternativas y Capacidades, A. C. analizamos el caso del Programa de Coinversión Social que opera el Instituto Nacional de Desarrollo Social, en un estudio reciente llamado “Fondos Públicos para las organizaciones” donde se presenta el modelo más acabado de reparto de recursos con que contamos y que ha ganado la confianza de un gran número de OSC, justamente porque cuenta con reglas de operación claras, realiza convocatorias abiertas, y todos los proyectos son dictaminados por comités externos, y porque las organizaciones que participan en sus convocatorias están inscritas en el Registro Federal de las Organizaciones de la Sociedad Civil, de manera que es casi imposible que se desvíen los recursos para otros fines o que participen en él organizaciones fantasma.
Falta mucho por hacer en la construcción de una política de fomento que incluya un marco legal y fiscal adecuado para la colaboración entre el Estado y la sociedad civil organizada, incluyendo programas de asignación de recursos públicos para el trabajo de las organizaciones. Por eso, con base en las conclusiones de este estudio, en Alternativas hemos invitado a otras organizaciones, y a expertos en temas de políticas públicas a participar en la elaboración de una agenda conjunta en la presentación del estudio el 28 de enero en el Instituto Mora, para promover una política de fomento que realmente apoye las actividades del sector y facilite su trabajo para atender las inmensas necesidades de millones de mexicanos.
En el siguiente vínculo se puede descargar material sobre el tema y reportes parciales de investigación.
http://www.alternativasociales.org/esp/fondospublicos.php
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